En la Parte 3, vimos al Especialista en Suelos y la ciencia de la preparación del terreno. Ahora, analizamos la misión. La Parábola del Sembrador en Mateo 13 suele interpretarse como una historia sobre la Semilla, pero en realidad es un diagnóstico del terreno. La Semilla es la Palabra. Es la fuente perfecta e incorruptible de Vida. Jesús es el Sembrador y está esparciendo libremente su Palabra por todas partes. Pero para que la semilla penetre, primero debe ir la Sal para preparar el terreno.
La Auditoría y el Intercambio
La Palabra es perfecta, pero el terreno no lo es. El retorno multiplicado por 30, 60 y 100 es la señal distintiva del Especialista en Sal que preparó el entorno antes de la llegada del Sembrador. No solo observas el terreno; actúas como un Agente de Transferencia para él.
El Camino: Este terreno está compactado por el tráfico del mundo. Como Agente de Transferencia, rompes esa tensión superficial mediante la intercesión. Tomas la "dureza" del mundo y la cambias por una "grieta" donde la semilla pueda asentarse.
El terreno pedregoso: Esta es una postura de corazón superficial. Estabilizas este terreno para que pueda contener el Agua Viva. Tomas el "calor" que quemaría las raíces y lo cambias por una profundidad "fresca".
Las espinas: Estas son las preocupaciones del mundo. La sal actúa como herbicida aquí. Tomas el "apetito" por el engaño mundano y lo cambias por "espacio para respirar".
El instinto del mineral
No necesitas un plan de 10 pasos para hacer esto. La sal no necesita un manual porque Dios puso el propósito en ella. La sal tiende al equilibrio. Si el suelo está demasiado húmedo, extrae el agua. Si está demasiado seco, estabiliza la humedad. Tu espíritu sabe cómo reaccionar a las condiciones de la habitación en el momento en que entras.
El fuego purificador
Quedarse quieto es complacencia. El "suelo malo" es en realidad tu fuego purificador. Proporciona el calor y la presión necesarios para que seas eficaz. El calor hace que la sal se mueva. El fuego no está ahí para destruirte; está ahí para asegurar que te mantengas alerta y en movimiento hacia el siguiente "Reto Difícil".
El Impulso Apostólico
Una vez que el pH del suelo se equilibra y la Semilla ha echado raíces, el Especialista en Sal avanza. Te atrae la resistencia. Mientras otros buscan la comodidad de la "Buena Tierra", la Sal explora el horizonte en busca del próximo Camino. Eres un explorador del Reino, siempre un paso por delante del Sembrador para asegurar que el siguiente terreno esté listo para un avance.